¿Qué puedo darle?

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“¿Qué puedo darle en mi escasez? Daría el pastor su buena y más pura res. Un sabio daría su fiel devoción, más ¿qué puedo darle? mi corazón. Sí, yo puedo darle mi corazón.”

¿A quién le gusta recibir regalos? ¿A quién le gusta dar regalos? Hay un verbo que que es el mayor de todos los verbos, dar. Desde el principio de los tiempos hasta los días de hoy, todo se basa en el dar. Génesis 1:29 “Y dijo Dios: He aquí que os he dado toda planta que da semilla, que está sobre toda la tierra, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os serán para comer.”

¿Por qué tuvo Dios que darnos todo, si no merecemos nada? Por su amor a la humanidad. Isaías 9:6 “Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.”

En Mateo 2:11 los magos le llevaron tres regalos a Jesús: oro, incienso y mirra. Le dieron con disposición de sus corazones. ¿Tienes oro, plata, piedras preciosas, o incienso? todo eso Dios no lo quiere. Dios tiene todo, Él es el Creador. Sin embargo, Dios quiere algo mucho más valioso que el oro, las piedras preciosas o cualquier cosa que pienses. Él quiere tu vida entera, un corazón consagrado a Él para servirle y adorarle en todo lugar. Para proclamar Su Nombre y que toda la tierra tiemble. Decimos que la vida es nuestra pero no es nuestra, ¿acaso te creaste a ti mismo? todo pertenece a Dios, incluyendo nuestra propia vida.

Jesucristo es el protagonista de la  Navidad. Se merece toda la alabanza y adoración. Y tú, ¿Qué vas a darle?