Dios contesta la oración

Fervor, constancia, fe, amor, comunión estrecha con Dios, son entre otras, las claves para un verdadero avivamiento. Lo difícil no es orar, sino permanecer en oración, inundando de oración el trono de la Gracia.

Levantad las manos caídas, mediante fe y oración; sostened las rodillas paralizadas. ¿Habéis tenido días de ayuno y oración? Inundad como tromba al trono de la Gracia y permaneced allí, y descenderá la lluvia de misericordia.

Juan Wesley