¿Pasivos por nuestra nación?

¿Podría un marinero estar sentado perezosamente oyendo el grito de angustia de quien se ahoga?

¿Podría un doctor arrellanarse en su confortable sillón y dejar morir a sus pacientes?

¿Podría un bombero ver a la gente quemarse sin prestar ayuda?

¿Puede Sión estar sentada e inmóvil teniendo a su alrededor a un mundo CONDENADO?

Leonardo Ravenhill – Autor del libro “Porqué no llega el avivamiento”